Benjuí

Benjuí frente a bálsamo de tolú: los dos bálsamos dulces comparados

Comparación entre benjuí (Styrax) y bálsamo de tolú (Myroxylon balsamum): botánica, aroma, química de ácido benzoico y cinámico, cosecha y usos en perfumería e incienso.

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Pale benzoin tears and amber tolu balsam pieces side by side on slate with a blotter
Lágrimas pálidas de benjuí junto a trozos ambarinos de bálsamo de tolú, dos resinas dulces de árboles sin parentesco.

En breve

Comparación entre benjuí (Styrax) y bálsamo de tolú (Myroxylon balsamum): botánica, aroma, química de ácido benzoico y cinámico, cosecha y usos en perfumería e incienso. No. El benjuí procede de árboles Styrax (familia Styracaceae) de Sumatra, Java, Laos y Vietnam, mientras que el bálsamo de tolú se sangra de Myroxylon balsamum, una leguminosa de Colombia y Venezuela. No hay parentesco botánico entre ambos; su olor parecido se debe a que ambos fabrican los mismos tipos de ésteres aromáticos por vías bioquímicas independientes. Ambos son dulces, pero de forma distinta. El benjuí, sobre todo el de Siam, tiende a una dulzura seca, polvorienta y vainillada. El bálsamo de tolú es más cálido, especiado y ligeramente pegajoso, con una salida que recuerda al jacinto o la canela antes de asentarse en un fondo balsámico.

El benjuí y el bálsamo de tolú son dos resinas balsámicas, dulces y de tono ambarino que comparten mesa en perfumería, incienso y farmacia antigua, pero proceden de árboles sin ningún parentesco, crecidos en continentes distintos. El benjuí es la goma que se endurece al brotar de heridas practicadas en la corteza de Styrax benzoin y Styrax tonkinensis, árboles de la familia Styracaceae originarios de Sumatra, Java, Laos y Vietnam. El bálsamo de tolú, en cambio, es una oleorresina blanda que se sangra de Myroxylon balsamum, una leguminosa de la familia Fabaceae nativa de Colombia y Venezuela, pariente cercano del bálsamo del Perú. Químicamente ambos comparten los mismos componentes aromáticos —ácido benzoico, ácido cinámico y sus ésteres—, lo que explica el aire de familia balsámico-vainillado. Pero las proporciones difieren lo bastante como para distinguirlos: el benjuí tiende a una dulzura seca y polvorienta; el tolú, a una riqueza cálida, especiada y casi floral.

Dos árboles, dos familias botánicas

La palabra “bálsamo” ha generado siglos de confusión entre resinas que no tienen ningún parentesco botánico real. El benjuí pertenece a Styracaceae, una familia de árboles y arbustos de flor pequeña repartidos sobre todo por el sudeste asiático y América. El bálsamo de tolú pertenece a Fabaceae, la familia de las leguminosas, junto a las judías, los guisantes y miles de especies con vaina.

No existe relación evolutiva cercana entre Styrax y Myroxylon. Lo que ambos comparten es una ruta bioquímica —la vía del shikimato, que numerosas plantas usan para fabricar derivados del ácido benzoico y del ácido cinámico— que en los dos árboles termina produciendo ésteres de olor parecido. Es un caso de convergencia química, no de parentesco, y es una de las razones por las que los textos antiguos mezclaban benjuí, bálsamo de tolú, bálsamo del Perú y estoraque bajo términos vagos como “bálsamo” o “goma benjamín”.

¿A qué huele el benjuí?

El aroma del benjuí depende en buena medida de la especie de origen. El benjuí de Siam, procedente de Styrax tonkinensis cultivado sobre todo en Laos, es dulce, vainillado y relativamente limpio: contiene vainillina natural que aporta directamente a su olor, junto a ésteres del ácido benzoico. El benjuí de Sumatra, de Styrax benzoin y especies afines, es más especiado y resinoso, con una proporción mayor de ésteres del ácido cinámico que le dan un matiz más agudo, casi balsámico-floral, y una vainilla menos evidente.

Ambos tipos se suavizan hasta una dulzura seca y polvorienta al quemarlos o al dejarlos secar sobre papel, más cerca de la vainilla y las flores secas que de la resina de pino o del incienso tipo olíbano. Un desglose completo de las moléculas responsables de este perfil está en ¿a qué huele el benjuí?.

¿A qué huele el bálsamo de tolú?

El bálsamo de tolú es más cálido y especiado que el benjuí de Siam, con una salida que algunos catadores comparan con el jacinto o la canela antes de asentarse en un fondo dulce y balsámico. Esto se debe a una proporción relativamente mayor de ácido cinámico y sus ésteres, sobre una base de ácido benzoico y trazas de vainillina.

El tolú recién recogido también es notablemente más blando que el benjuí —más cercano a un jarabe espeso y pegajoso que a una lágrima quebradiza— y esa textura pegajosa trae consigo una riqueza ligeramente resinosa, casi de caramelo tostado, que las lágrimas secas de benjuí no tienen. Su perfil está próximo al del bálsamo del Perú, producido por una variedad distinta del mismo árbol, aunque el tolú se considera en general más ligero y menos densamente dulce. La comparación entre ambos bálsamos del mismo Myroxylon se trata con más detalle en bálsamo de tolú y bálsamo del Perú.

Química comparada

La tabla resume los componentes aromáticos principales descritos para cada material. Los porcentajes varían según la cosecha, la región y la edad de la resina, así que conviene leerlos como rangos habituales y no como valores fijos.

Familia de compuestosBenjuí de SiamBenjuí de SumatraBálsamo de tolú
Ácido benzoico, libre y esterificadoAltoModeradoModerado
Ácido cinámico y ésteresBajoAltoAlto
Vainillina natural (traza)PresenteTrazaTraza
Benzoato de benciloPresentePresentePresente
Cinamato de cinamilo (estiracina)BajoPresentePresente
Rasgo distintivoVainilladoNotas resinoso-floralesSalida a jacinto

Que los tres materiales contengan a la vez derivados del ácido benzoico y del ácido cinámico es lo que los une bajo el mismo paraguas de “bálsamo dulce”; la proporción entre ambas familias de ácidos es lo que el perfumista percibe realmente como la diferencia entre un benjuí vainillado y un tolú más especiado.

Cómo se cosecha cada bálsamo

El benjuí se obtiene hiriendo deliberadamente la corteza de un Styrax, lo que empuja al árbol a sellar la herida con un exudado gomoso. A lo largo de varias semanas ese exudado se endurece en lágrimas pálidas que se raspan o se despegan y después se clasifican por tamaño, color y pureza.

El bálsamo de tolú se recolecta de otra manera. Los recolectores practican incisiones en forma de V en la corteza de Myroxylon balsamum y cuelgan debajo cazoletas o paños de tela que recogen la resina mientras gotea lentamente. El tolú fresco es blando y fluye con facilidad; solo se endurece en una masa más firme y de color ámbar oscuro tras meses de exposición al aire. Este método se parece más al empleado con el bálsamo del Perú, obtenido del mismo árbol, que al sistema de sangrado usado con el benjuí.

Dónde coinciden: perfumería e incienso

En perfumería, los dos materiales funcionan como fijadores y notas de fondo: alargan la vida de las notas de salida y de corazón más volátiles y añaden una calidez dulce y suave a la composición. Son habituales en acordes ambarados y orientales, a menudo junto al ládano y la vainilla.

En incienso y farmacia histórica su camino se separa un poco. El benjuí tiene un papel documentado en tradiciones de incienso muy diversas, desde el incienso litúrgico europeo hasta ciertas mezclas asiáticas, y en preparados cosméticos y balsámicos como la leche virginal o el Friar’s Balsam. El bálsamo de tolú, por su parte, se ha usado sobre todo disuelto en jarabes y tinturas expectorantes, un uso documentado en la farmacopea histórica más que en el pebetero.

Cuál elegir para cada uso

Para un acorde que busque una vainilla seca, limpia y algo polvorienta, el benjuí de Siam suele ser la opción más directa. Si se necesita más cuerpo resinoso y un matiz floral-especiado, el benjuí de Sumatra se acerca más. El bálsamo de tolú aporta algo distinto: una calidez pegajosa, casi de caramelo, con una salida especiada que ninguno de los dos benjuíes reproduce del todo, y resulta especialmente útil cuando se busca ese punto entre el bálsamo del Perú y una resina más ligera.

Ninguno de los tres sustituye del todo a los otros, y buena parte del oficio de perfumista o incensero consiste precisamente en reconocer estas diferencias finas antes de decidir cuál llevar al frasco o al carbón.

Preguntas frecuentes

¿El benjuí y el bálsamo de tolú son el mismo árbol?

No. El benjuí procede de árboles Styrax (familia Styracaceae) de Sumatra, Java, Laos y Vietnam, mientras que el bálsamo de tolú se sangra de Myroxylon balsamum, una leguminosa de Colombia y Venezuela. No hay parentesco botánico entre ambos; su olor parecido se debe a que ambos fabrican los mismos tipos de ésteres aromáticos por vías bioquímicas independientes.

¿Cuál es más dulce, el benjuí o el bálsamo de tolú?

Ambos son dulces, pero de forma distinta. El benjuí, sobre todo el de Siam, tiende a una dulzura seca, polvorienta y vainillada. El bálsamo de tolú es más cálido, especiado y ligeramente pegajoso, con una salida que recuerda al jacinto o la canela antes de asentarse en un fondo balsámico.

¿Se pueden sustituir el benjuí y el bálsamo de tolú entre sí en una fórmula?

Solo en parte. Comparten familia de compuestos —ácido benzoico, ácido cinámico y sus ésteres— y ambos funcionan como fijadores balsámicos, pero el perfil final difiere: el benjuí aporta más sequedad vainillada y el tolú más calidez especiada, así que el resultado del acorde cambia según cuál se use.

Fuentes consultadas

  • Styrax benzoin - Wikipedia
  • Myroxylon balsamum - Wikipedia
  • Benzoic acid - PubChem
  • Cinnamic acid - PubChem
  • benjui
  • balsamo-de-tolu
  • quimica
  • perfumeria
  • resinas