Perfumería

Absoluto de vainilla frente a absoluto de benjuí en la base

Comparación práctica del absoluto de vainilla y el absoluto de benjuí: origen botánico, química, perfil olfativo, coste y por qué los perfumistas los combinan en la base.

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Vainas de vainilla y lágrimas de benjuí junto a dos tiras de perfume sobre un escritorio de nogal
Vainilla y benjuí, dos materias dulces de base con orígenes botánicos completamente distintos.

En breve

Comparación práctica del absoluto de vainilla y el absoluto de benjuí: origen botánico, química, perfil olfativo, coste y por qué los perfumistas los combinan en la base. No de forma directa. El benjuí aporta cuerpo resinoso y poder fijador a bajo coste, mientras que la vainilla contribuye una faceta alcohólica y tabacosa muy concentrada. Sustituir uno por otro cambia tanto el perfil olfativo como la economía de la fórmula, por lo que los perfumistas suelen mantener ambos y ajustar sus proporciones en lugar de intercambiarlos. El rendimiento de vainillina por kilo de vaina curada es bajo y el proceso de curado dura meses, además de que la polinización de cada flor se hace a mano en Madagascar e Indonesia. El benjuí, en cambio, se sangra directamente del árbol styrax con métodos más simples y un suministro más estable, lo que mantiene su coste muy por debajo del de la vainilla.

El absoluto de vainilla y el absoluto de benjuí son dos materias oscuras y viscosas que aportan calidez y dulzura a la base de un perfume, pero proceden de plantas sin relación botánica y se comportan de forma distinta sobre la piel. El de vainilla se extrae con disolventes volátiles de las vainas curadas de la orquídea Vanilla planifolia, cultivada sobre todo en Madagascar e Indonesia, y debe su carácter a la vainillina y al ácido vanílico. El de benjuí procede del resinoide del exudado del árbol styrax —Styrax tonkinensis (benjuí de Siam) o Styrax benzoin (benjuí de Sumatra)— y se construye sobre ésteres como el benzoato de bencilo y el benzoato de coniferilo. La vainilla huele a golosina, a ron y a tabaco; el benjuí, a resina, a polvo y, a veces, ligeramente a bálsamo. En una base rara vez uno sustituye al otro: se emplean juntos, porque ninguno reproduce el fijador ni el coste del contrario.

Origen botánico y químico

El absoluto de vainilla nace como un concreto de vainilla, obtenido por extracción con disolvente de las vainas troceadas y curadas, que después se lava con etanol y se destila para obtener el absoluto. El curado en sí dura meses: las vainas se escaldan, se «sudan» envueltas en mantas y se secan al sol de forma intermitente hasta que la glucovainillina que contienen se hidroliza en vainillina libre. El absoluto concentra esa vainillina junto con fenólicos minoritarios, y el rendimiento por kilo de vaina fresca es bajo, una de las razones por las que el absoluto de vainilla figura entre los materiales más caros del muestrario de un perfumista.

El absoluto de benjuí sigue un camino distinto. La resina se sangra de heridas practicadas en la corteza del styrax, se recoge en lágrimas endurecidas o en bloques, y después se transforma en resinoide con un disolvente de tipo hidrocarburo antes de que un lavado con etanol produzca el absoluto. No hay fermentación en el proceso, y el perfil aromático lo fija en gran medida la propia biosíntesis del árbol, no una etapa de curado. Este recorrido químico se explica con más detalle en Química del benjuí: ácido benzoico, cinamatos, vainillina y a qué huelen.

¿A qué huele el absoluto de vainilla?

El absoluto de vainilla huele más oscuro y menos dulce que el aroma de vainilla que la mayoría asocia a la repostería. Es balsámico, alcohólico, cercano al ron o al higo seco, con un fondo de tabaco y fruta pasificada que aportan compuestos fenólicos y furánicos minoritarios junto a la vainillina. Sobre una tira se desarrolla despacio, pasando de una salida algo áspera, casi curtida, a un fondo más suave y cremoso al cabo de varias horas. Rara vez se usa por encima de unas décimas de porcentaje en una fórmula terminada, porque su intensidad y su color oscuro son desproporcionados frente a la dosis.

¿A qué huele el absoluto de benjuí?

El absoluto de benjuí de Siam es suave, dulce y polvoriento, con una calidez que puede leerse como próxima a la vainilla; esto se debe en parte a pequeñas cantidades de vainillina que se generan cuando el benzoato de coniferilo se degrada, un fenómeno tratado con más detalle en Benjuí frente a vainilla: dos materias dulces comparadas molécula a molécula. El absoluto de benjuí de Sumatra es más seco y más resinoso, con un matiz cinámico más marcado por su mayor contenido en ácido cinámico, y con menos de esa dulzura suave característica del material de Siam. Ninguno de los dos tiene la faceta alcohólica o tabacosa de la vainilla; ambos aportan en cambio un cuerpo más redondo, casi balsámico-vainillado, que sienta bien bajo florales y orientales.

Comparativa: diferencias clave

Absoluto de vainillaAbsoluto de benjuí de SiamAbsoluto de benjuí de Sumatra
Origen botánicoVanilla planifolia (orquídea, vaina curada)Styrax tonkinensis (resina)Styrax benzoin (resina)
Región principalMadagascar, IndonesiaLaos, VietnamIndonesia
Compuestos claveVainillina, ácido vanílicoBenzoato de coniferilo, benzoato de benciloÁcido cinámico, cinamato de bencilo
Carácter olfativoAlcohólico, tabaco, fruta pasificadaDulce, polvoriento, próximo a la vainillaResinoso, cinámico, más seco
Coste relativoMuy altoModeradoModerado a bajo
Papel habitualAcento gourmand, dosis bajaFijador polvoriento, base ambaradaFijador resinoso, base chipre

¿Por qué los perfumistas los usan juntos?

Como el absoluto de vainilla es caro e intenso, suele emparejarse con el absoluto de benjuí para que este último aporte el volumen y el cuerpo fijador mientras la vainilla contribuye solo con sus facetas más distintivas y a dosis baja. Este reparto de tareas sostiene muchas bases ambaradas, como se describe en Cómo construir un acorde ámbar: ládano, benjuí y vainilla, donde el benjuí, el ládano y la vainilla se superponen en capas en lugar de que un solo material cargue con todo el efecto. Los orientales clásicos construidos en torno a la vainilla y las resinas balsámicas, como Shalimar, se apoyan precisamente en este tipo de estratificación: la vainilla para la transición gourmand de la salida al corazón, las resinas para una base que sostiene la composición durante horas. La misma lógica de capas aparece en formulaciones más dulces y comestibles, construidas sobre notas de caramelo y praliné.

Coste, origen y disponibilidad

El precio del absoluto de vainilla es volátil y depende en gran medida de las condiciones agrícolas de Madagascar, donde los ciclones y los ciclos de cosecha pueden hacer oscilar con fuerza el precio de la vaina de una temporada a otra, además del coste de la mano de obra que exige polinizar cada flor a mano. El suministro de benjuí es, en comparación, más estable: Laos e Indonesia mantienen tradiciones de sangrado ya asentadas, y las estructuras cooperativas de Laos han contribuido a que el precio del benjuí de Siam sea más previsible que el de la vainilla, un tema tratado en Cooperativas del benjuí en Laos y comercio justo: quién cobra. Esta diferencia de precio, a menudo de un orden de magnitud o más entre el absoluto de vainilla y el de benjuí, es una de las razones prácticas por las que las fórmulas se apoyan en el benjuí para dar volumen y reservan la vainilla para el acento.

Elegir entre los dos para una base

Si el objetivo es un efecto comestible, alcohólico y con cuerpo de tabaco, el absoluto de vainilla es insustituible pese a su coste, aunque conviene usarlo a dosis baja y respaldarlo con un fijador más económico. Si el objetivo es una base cálida, polvorienta y duradera que sostenga florales, cueros o chipres sin desviar la composición hacia lo gourmand, el absoluto de benjuí de Siam suele ser la opción más eficaz, mientras que el de Sumatra conviene cuando se busca un matiz más resinoso y menos dulce. En la práctica, muy pocas fórmulas de base ambarada o gourmand eligen un material en exclusiva: la combinación de vainilla en dosis mínima sobre un fondo de benjuí, reforzado a veces con ládano o almizcles, es la manera habitual de conseguir a la vez la faceta reconocible de la vainilla y la persistencia que aporta la resina de styrax.

Preguntas frecuentes

¿Se puede sustituir el absoluto de benjuí por absoluto de vainilla en una fórmula?

No de forma directa. El benjuí aporta cuerpo resinoso y poder fijador a bajo coste, mientras que la vainilla contribuye una faceta alcohólica y tabacosa muy concentrada. Sustituir uno por otro cambia tanto el perfil olfativo como la economía de la fórmula, por lo que los perfumistas suelen mantener ambos y ajustar sus proporciones en lugar de intercambiarlos.

¿Por qué el absoluto de vainilla es tan caro comparado con el de benjuí?

El rendimiento de vainillina por kilo de vaina curada es bajo y el proceso de curado dura meses, además de que la polinización de cada flor se hace a mano en Madagascar e Indonesia. El benjuí, en cambio, se sangra directamente del árbol styrax con métodos más simples y un suministro más estable, lo que mantiene su coste muy por debajo del de la vainilla.

¿Qué diferencia hay entre el benjuí de Siam y el de Sumatra en una base con vainilla?

El benjuí de Siam (Styrax tonkinensis) es más suave y polvoriento, con una dulzura que se acerca a la vainilla por trazas de vainillina generadas al degradarse el benzoato de coniferilo. El de Sumatra (Styrax benzoin) es más seco y cinámico, por su mayor contenido en ácido cinámico, y aporta un perfil más resinoso que dulce.

Fuentes consultadas

  • Vanilla planifolia - Wikipedia
  • Vanillin - PubChem
  • Benzoin (resin) - Wikipedia
  • perfumeria
  • vainilla
  • benjui
  • absoluto
  • base-ambarada